Diciembre cambia a Avándaro. Las mañanas amanecen frías, los pinos se cubren de neblina hasta media mañana y por las tardes el bosque se queda en silencio cuando empieza a oscurecer temprano. Las casas encienden chimenea, las familias llegan con maletas para pasar las fiestas en Valle de Bravo y los restaurantes del pueblo cambian de cara: más reservas, más mesas reservadas con nombre, más grupos grandes.

La temporada de las cenas largas

En Beto's Pizza diciembre es la temporada de las cenas largas. Las familias se quedan más tiempo en la mesa, piden entrada, plato fuerte y postre, abren una segunda botella de vino. El restaurante huele a horno toda la tarde, y entre plato y plato se conversan las cosas del año.

Hay platos que se piden más en esta época por el frío de Avándaro:

  • Crema de alcachofa, que llega caliente y suelta vapor al destaparla.
  • Risotto con alcachofa, cremoso y denso, ideal para las noches bajas de temperatura.
  • Alcachofa a la leña, para compartir mientras se espera el plato fuerte.
  • Pizza al horno tradicional, que sale doradita y se aguanta caliente sin perder textura.
  • Café prensado al final, antes de salir al frío.

No es coincidencia que la carta de invierno se acomode tan bien al bosque. La cocina italiana clásica fue pensada para climas de montaña, y Avándaro en diciembre se parece más a esos climas que al resto del año en México.

Reservar con tiempo

Para esas semanas conviene reservar con tiempo. Las mesas se reservan rápido para las noches de viernes y sábado de diciembre, especialmente las semanas cercanas a Navidad y Año Nuevo. El restaurante mantiene el mismo horario de jueves a domingo, de una de la tarde a nueve de la noche.

Si vienes a celebrar algo en familia, avísanos al reservar para acomodar la mesa adecuada. Beto's Pizza es un restaurante íntimo, pero acomodamos grupos cuando se avisa con anticipación. La nieta del fundador trabaja en el restaurante y conoce bien el espacio para acomodar mesas largas sin sacrificar comodidad.

Te esperamos para terminar el año en buena mesa, aquí en Avándaro.