Avándaro es la parte alta de Valle de Bravo. Bosque cerrado, casas dispersas entre pinos, calles que suben y bajan. Es donde la gente viene a desconectarse del ruido y a comer despacio. Para quien viene por primera vez, dos días bien planeados alcanzan para entender por qué quienes vienen, vuelven.

Viernes: llegar antes del atardecer

El viernes lo que importa es no llegar de noche. Las luces de la cabecera de Valle de Bravo se ven desde varios miradores del Circuito Avándaro, y vale la pena caminar quince minutos para encontrar uno antes de que oscurezca. Si se viene en pareja, el camino se abre en varios puntos y aparece el lago entre los pinos.

Para cenar, llega temprano. Los lugares pequeños de la zona suelen llenarse hacia las ocho y media, y muchos cierran a las nueve. Si vienes a Beto's Pizza, abrimos desde la una de la tarde y cerramos a las nueve de la noche, de jueves a domingo. La carta combina pizza al horno con cocina italiana clásica:

  • Alcachofa al horno en tres versiones.
  • Pasta a la parmesana servida con rueda en mesa.
  • Risotto con alcachofa.
  • Lasaña, ravioles, ensaladas.
  • Vino de la carta corta.

Sábado: bajar al lago y subir a cenar

El sábado en la mañana vale la pena bajar a la cabecera de Valle de Bravo. El mercado tiene fruta, queso, café de altura y pan recién horneado. El muelle del lago, una caminata corta. Si el día está despejado, se puede tomar un paseo en lancha y volver al pueblo a comer algo ligero.

Subir de vuelta a Avándaro a media tarde es el mejor momento del día: el bosque cambia de color cuando el sol baja, y el ambiente del pueblo se calma antes de la cena. Esa subida es también la mejor hora para reservar mesa en alguno de los restaurantes locales.

Domingo: despedida tranquila

Para el domingo, despedida sin prisa. Caminata por los pinos, comida tardía, regreso a la ciudad antes del atardecer para evitar el tráfico de salida. Muchas familias que tienen casa en Avándaro reservan el último almuerzo del fin de semana en un restaurante de confianza, y nosotros somos parte de esa rutina para varias generaciones que ya nos conocen.

Te esperamos los días que estés por aquí.